Don Emiliano Ascencio
La fe en la vida cotidiana
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11:1 · Reina-Valera 1960
La fe nos acompaña en las decisiones pequeñas y en los momentos difíciles. Nos anima a comenzar el día con esperanza, a actuar con honestidad aunque nadie nos observe y a seguir adelante cuando todavía no vemos una solución.
Confiar en Dios no significa que nunca tendremos dudas. Significa que podemos llevarle nuestras preocupaciones, pedir sabiduría y dar el siguiente paso con valentía. Esa confianza también se expresa en lo que hacemos: al escuchar a quien sufre, ayudar a quien lo necesita y tratar a los demás con amor. Como recuerda Santiago, la fe cobra vida en nuestras obras.
Cada día ofrece una oportunidad para vivir esa fe: en casa, en el trabajo y en nuestras relaciones. Aun un gesto sencillo puede convertirse en testimonio de esperanza.